30 Jan 2020

Este año 2020 es idóneo para comprar una vivienda nueva debido a la estabilización del mercado inmobiliario y las condiciones hipotecarias


El mercado inmobiliario ha visto como desde el final de la crisis los precios de la vivienda se han incrementado, sobre todo en las grandes ciudades. Durante los últimos años, las construcciones en obra nueva, sobre todo en grandes ciudades, han vuelto a proliferar.  

Según el informe 'InmoCoyuntura' realizado por el Instituto de Análisis Inmobiliario de la Tasadora Euroval, el precio medio del metro cuadrado en nuestro país se ha revalorizado un 12,9% (pasando de 1.459 a 1.647 euros) en el periodo comprendido entre 2014 y 2019.

Este crecimiento se ha producido de una forma muy desigual, ya que durante estos cinco años solo siete provincias han registrado incrementos por encima de la media nacional: Madrid (32,2%), Barcelona (30%), Málaga (24,1%), Islas Baleares (23,9%), Las Palmas (22,1%), Santa Cruz de Tenerife (18,6%) y Melilla (15,4%). Otras 26 han tenido una evolución positiva (aunque por debajo de la media) y 20 han sufrido un estancamiento o retroceso de los precios con respecto a 2013.

Algunos consejos a tener en cuenta:

Con la llegada de 2020, la opción de comprar un piso nuevo se vuelve más atractiva que nunca. Entre otros motivos, porque la escalada de precios se ha ralentizado o detenido por vez primera en los últimos años. Es más, en algunas zonas el precio de la vivienda incluso ha bajado.

De acuerdo con los datos de TINSA pertenecientes al cuarto trimestre de 2019, el precio medio de la vivienda nueva y usada creció un 2,6% en tasa interanual hasta alcanzar los 1.373 Euros/m2. Se trata del ritmo más lento de los últimos tres años, y supone una variación media del 3,6% en el conjunto de 2019.

Esta desaceleración o estabilización del mercado, que no preámbulo de una nueva crisis inmobiliaria -según aclaran en todo momento numerosos agentes del sector- se ha hecho patente en otras ciudades españolas.

Otro factor que invita a lanzarse a la búsqueda de un nuevo hogar es la actual oferta hipotecaria, que ofrece préstamos con tipos de interés atractivos para los compradores. Unas condiciones que deberían mantenerse o incluso mejorarse en los próximos meses, si tenemos en cuenta que la firma de préstamos también se ha ralentizado desde la llegada de la nueva Ley Hipotecaria.

Una casa supone una inversión para muchos años, así que estudia bien tus planes presentes y futuros, tanto en el aspecto personal (si tienes previsto tener familia o ampliarla, etc.) como profesional (posibles cambios en tu zona de trabajo, ascensos, etc.).

No pienses en el tipo de propiedad que quieres o te viene bien tener hoy, sino en la que necesitarás dentro de unos años: un coqueto estudio puede ser inservible en poco tiempo si quieres crear una familia.

Es importante, tener un presupuesto realista y tener en cuenta varios aspectos:  

- Los bancos solo te concederán una hipoteca por el 80% del valor de tasación de la vivienda.

- Los gastos de compra suponen otro 10/15% adicional, por lo que debes tener ahorrado en torno a un 30-35% del precio del inmueble.

- Revisar los gastos adicionales posteriores a la compra: mudanza, adquisición de muebles, pago de la comunidad, impuestos (IBI, etc.), tasas, factura de la luz, etc.

- Para evitar posibles problemas de impago, lo recomendable es que tus letras mensuales no superen el 30/35% de tus ingresos (siempre y cuando no tengas otra letra elevada, por ejemplo, la de un coche).

La compra de un piso no solo implica encontrar el mejor hogar, también la mejor hipoteca. No te conformes con el préstamo que te ofrezca tu banco habitual y compara ofertas. Elige el préstamo que más se adecúe a tu situación económica, pero no cometas otro error común: alargar la hipoteca más tiempo del necesario. Los intereses, y por tanto el coste total del inmueble, se incrementará más de lo necesario.

De nuevo, elige un barrio acorde a tus necesidades presentes y futuras.

Valora también la proximidad de otros servicios (centros médicos, grandes almacenes, etc.). Si estás pensado elegir una zona nueva, infórmate sobre los planes futuros de desarrollo. Por otro lado, si se encuentra en las afueras, comprueba cuánto tiempo necesitarás para llegar a tu trabajo.

Según numerosos estudios, la mayoría de los cambios de vivienda están motivados por la necesidad de mayor espacio. Es verdad que el número de metros cuadrados y habitaciones determina completamente el precio del inmueble, pero también debes pensar que en los 20 o 30 años que disfrutarás ese piso lo normal es que acabes necesitando más espacio para tu familia.

Generalmente, las viviendas deberían disponer de una a tres habitaciones y de una superficie aproximada comprendida entre los 45 y 100 m2. No obstante, una vez más dependerá de tus circunstancias personales. Eso sí, cuidado con los excesos innecesarios. Un piso demasiado grande no solo será más caro a la hora de comprarlo, también de mantenerlo: luz, calefacción, pago de comunidad, etc.

Ahora que ya conoces los errores que debes evitar, la siguiente pregunta es: ¿qué es mejor, un piso nuevo o de segunda mano? Pese a que las propiedades usadas concentran la mayor parte de las operaciones de compraventa en España (80,2 frente a 19,8%, según los últimos datos del INE), las de obra nueva ofrecen numerosas ventajas que debes considerar detenidamente antes de tomar una decisión. Se trata de aspectos de diferente índole que dan un importante valor añadido a la vivienda.

Es uno de sus principales atractivos: entras a vivir en un hogar completamente nuevo, impoluto y que hasta ese momento no ha sido ocupado por nadie. Una casa que además suele incluir una serie de 'extras' que no acostumbran a tener las de segunda mano: diseños y distribuciones más actuales, mejores materiales, acabados de calidad, mayor equipamiento tecnológico, instalaciones (eléctrica, agua, gas, etc.) en perfecto estado, mayor vida útil.

Asimismo, si la compras sobre plano, muchas promotoras te ofrecerán la posibilidad de personalizar tu casa eligiendo diferentes acabados, suelos, pinturas, sanitarios. Otro valor añadido importante, ya que ninguna vivienda de tu edificio será igual a la tuya.

La ley obliga a que todas las promociones de obra nueva estén garantizadas durante un año contra los fallos de acabado, tres contra los defectos en elementos constructivos e instalaciones que dificulten la habitabilidad y diez contra los fallos estructurales.

Un detalle importante: estas garantías entran en vigor en el momento en el que se entrega la obra, no cuando se compra la vivienda. Tenlo en cuenta si adquieres un inmueble que ha sido edificado hace algún tiempo.

La eficiencia energética es otro de los puntos fuertes de los pisos nuevos, algo que muchas veces no garantizan los de segunda mano.

La utilización de materiales más avanzados permite incrementar el confort y aislamiento (térmico y acústico) de la vivienda, además de reducir el gasto energético en calefacción, etc. todos los meses. Por si no lo sabes, una propiedad con la etiqueta 'A' es capaz de ofrecer un ahorro energético de hasta un 95% con respecto a otra con la letra 'G'.

Adquirir un piso de obra nueva significa en muchas ocasiones convertirse en vecino de modernas urbanizaciones equipadas con zonas comunes inimaginables hace algunos años: piscinas, jardines, pistas deportivas, gimnasios, salones sociales, cuarto de juegos e incluso en el caso de las promociones más lujosas, hasta sala de cine o piscina climatizada.

Espacios que, además de fomentar la vida social con el resto de vecinos, te permitirán aprovechar más tu tiempo libre e incluso ahorrar dinero: según un estudio de Vía Célere, vivir en una urbanización equipada con zonas comunes premium puede suponer un ahorro anual de entre 7.000 y 10.000 euros para una familia compuesta por dos adultos y dos niños.

Fuente: El Economista.